Cómo realizar la limpieza a tu moto

Si quieres realizar una correcta limpieza a tu moto, te dejamos algunos tips que pueden resultarte muy útiles para dejarla reluciente y alargarle la vida.

Está claro que a nadie le gusta llevar su moto sucia. Lo que muchos quizá no sepan es que además de por cuestiones estéticas evidentes, mantener tu moto limpia ayuda a que ésta viva más años. ¿Por qué? Porque un exceso de suciedad puede llegar a impedir el funcionamiento óptimo de la máquina. Además, limpiar la moto nos obliga a recordar otros aspectos del mantenimiento. Aprovechando este ritual de lavar la moto cada dos o tres semanas, nos puede ayudar a realizar las operaciones de mantenimiento, contribuyendo a su mejor salud ‘exterior’ e interior.

Aunque en esta tarea, como en otras muchas relacionadas con tu vehículo, cada maestrillo tiene su librillo, queremos dedicar este post de consejos AMV a darte algunos tips para realizar un correcto lavado de tu moto sin dañar algunos de los componentes más sensibles de nuestra moto.

limpieza moto

En primer lugar, antes de empezar la limpieza, debemos comprobar que la moto esté fría, quitar el contacto y hacernos con una serie de materiales que nos facilitarán la labor. Además de vestirte con ropa vieja para evitar mancharte, es recomendable que te equipes con un cubo con agua, lavavajillas neutro, una esponja, bayeta y distintos trapos para secar, papel de cocina, una brocha o cepillo de dientes para acceder a los sitios más inaccesibles, petróleo o keroseno para la cadena, bolsas de plástico, desengrasante, pulimento para los cromados si tu moto los tiene, vaselina o grasa para contactos eléctricos y cables y aceite para poder engrasar la cadena.

En segundo lugar, debemos elegir un sitio a la sombra y cubrir el tubo de escape con una bolsa de plástico fijada con una goma para evitar que no le entre nada de agua.

Las zonas más difíciles o donde se acumule mayor suciedad (basculante, llantas) son las primeras que se recomienda atacar. Lo haremos con una brocha y el líquido quitagrasas. Si eres de los que prefiere el agua y el jabón, la opción es frotar hasta que se vaya la suciedad por completo. Algunos moteros utilizan productos de limpieza para el hogar como Pronto para dejar sin ningún resto de suciedad el rincón del basculante trasero. Eso sí, hay que tener cuidado si aplicamos este producto sobre el asiento o la rueda ya que es muy deslizante.

Mientras esperamos que el líquido o el agua haga su efecto y se reblandezca la suciedad, este es el momento también de limpiar la cadena. Una tarea que llevaremos a cabo con petróleo o keroseno que podemos encontrar en cualquier gasolinera. Lo aplicaremos con un pincel hasta que se elimine toda la suciedad.

Después, es el momento de echar agua sobre nuestra moto. Lo haremos con el cubo o, más cómodo, con una manguera. No es recomendable utilizar demasiada agua. Con un par de manguerazos bastará. Así eliminaremos el antigrasa y realizaremos un primer enjuague.

El siguiente paso es enjabonar. Echaremos lavavajillas neutro sobre el cubo que contendrá el agua templada. A continuación, aplicaremos el producto por todo el vehículo, incluso por las zonas menos inaccesibles. Seguro que tendrás que prestar más atención al faro y a la cúpula, sobre todo en verano por la acumulación de insectos. La cúpula es una zona bastante sensible así que hay que limpiarla con mucha suavidad ya que se puede rallar.

Inmediatamente después tendemos que proceder al enjuague. No conviene dejar demasiado tiempo el jabón sobre nuestra moto, así que si nos está llevando más tiempo enjabonar, podemos ir quitando con agua las zonas donde primero hemos aplicado el jabón. Así evitaremos que se queden manchas.

Después, llega el turno del secado, una de las partes más importantes del lavado. Y es que es muy importante que nos aseguremos de secar todas las partes de la moto para evitar que el jabón se quede seco y deje el cerco con suciedad. Primero quitaremos la zona con más agua con una bayeta. Después, pasaremos a otro trapo humedecido. Si queremos que nos quede con bastante brillo, lo aconsejable es acabar el secado con rollo de cocina.

Existe la posibilidad de aplicar cera o productos abrillantadores. Para ello, toca seguir frotando con un trapo las zonas que queremos que nos queden más brillantes. Por último, toca el turno de la cadena, lo cual puede estropearnos parte de nuestra tarea anterior. Para evitar que el spray manche lo que ya hemos limpiado, es recomendable poner papel de periódico entre la cadena y la llanta evitando así que salpique el producto pensado para engrasar la cadena. Ahora es el momento de dar vueltas a la rueda para la cadena se engrase.

Después de comprobar la presión de los neumáticos y los niveles, habremos realizado el trabajo completo. Con estos sencillos pasos, tendremos  nuestra moto reluciente y habremos aprovechado para comprobar algunos de los componentes que necesitan un mantenimiento semanal para que la vida de nuestra moto sea larga y goce, al mismo tiempo, de buena salud.

 

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