Cómo realizar el mantenimiento preventivo a tu moto

El mantenimiento de la moto es esencial no solo para minimizar la posibilidad de sufrir un accidente sino también para proteger el medio ambiente y garantizar una larga vida a nuestro vehículo. Y puesto que cuidar tu moto es cuidar tu propia seguridad, desde AMV Seguros te recordamos los pasos a seguir para realizar este mantenimiento de manera adecuada y tener siempre tu moto en perfecto estado.

mantenimiento preventivo moto

En primer lugar, hay que tener en cuenta que hay un tipo de mantenimiento que puede hacer el propio usuario y otro que, por su complejidad, lo llevarán a cabo en nuestro taller de confianza. No hay una división estricta ya que dependiendo de la habilidad del propietario podrá realizar unas u otras tareas. Sea como fuere, estos son los cuidados que tienes que tener en cuenta para tener un mantenimiento óptimo de tu vehículo.

–      Limpieza: Si mantenemos la moto limpia además de estar mucho más bonita ayudaremos a descubrir averías más fácilmente. Para lavarla apropiadamente, debemos hacerlo a la sombra, con agua y con productos jabonosos suaves.

–      Neumáticos: Una de las partes más importantes del mantenimiento es la inspección y el mantenimiento de los neumáticos, donde entra tanto la comprobación del dibujo y el desgaste como la presión del aire. De cómo esté inflada una rueda depende el comportamiento de la moto en marcha.

–      Comprobar los niveles de aceite: Para que no haya un desgaste prematuro del motor, es muy importante comprobar semanalmente los niveles o cada vez que se le ponga aceite a la moto. Tienes que fijarte en que el color no sea oscuro, que mantenga su olor y que no presente una textura viscosa, lo que puede decir que se puede estar mezclando indebidamente con otros fluidos.

–      Frenos: Sean de disco o tambor, convencionales o ABS, hay que chequear frecuentemente los frenos de nuestra moto, cuyo desgaste puede pasar inadvertido a diferencia de otros sistemas de la moto. En este apartado, hay que revisar el líquido de frenos, el estado de las pastillas de freno (cada 4 meses aproximadamente) y procurar no conducir pisando el pedal del freno ya que esto lo que hace es reducir la vida útil del mismo.

–      Cadena: Si tu moto tiene transmisión por cadena, su mantenimiento es también de vital importancia. Ésta debe estar siempre bien engrasada y con la tensión correcta. La puedes tensar en casa actuando sobre los tornillos tensores.

–      Filtros: Para que los filtros de aire y de gasolina funcionen correctamente, hay que realizar un mantenimiento periódico. Aunque el tiempo exacto de cada modelo se encuentra en el manual de su motocicleta, la recomendación que los expertos hacen es cambiar el de aire cada 10.000 kilómetros. El de gasolina, hay que realizarle un mantenimiento cada 3000 kilómetros y cambiarlo cada 10.000 kilómetros.

–      Líquido refrigerante: Si el motor de tu moto se refrigera mediante líquido, deberás comprobar con cierta frecuencia el nivel. Éste deberá estar entre el máximo y el mínimo. Si tienes cierta experiencia podrás hacerlo en casa, aunque no olvides que nunca debes abrir el tapón del radiador en caliente ya que podrías sufrir graves quemaduras.

Si tienes dudas sobre alguna de estas pautas del mantenimiento preventivo, consulta a tu mecánico de confianza y no olvides leer con detenimiento el manual del usuario.

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