Consejos si dejas tu moto parada en verano

Aunque son muchos los que aprovechan el verano para realizar alguna escapada en moto, los hay también quienes la dejan aparcada en casa porque viajan sin ella o, simplemente, porque prefieren disfrutarla en otra época del año. Si tú eres de este grupo y piensas dejar en tu garaje tu moto durante varias semanas, este nuevo post de consejos AMV está pensado especialmente para ti.

Las motos, como otros muchos vehículos, tienden a estropearse si están paradas y no hacemos uso de ellos. Además, hay algunas piezas que necesitan funcionar de manera habitual para que no sufran averías. Por estos motivos, aquí compartimos una serie de recomendaciones para que, acabado el invierno, nos montemos en la moto y podamos utilizarla sin ningún problema.

Limpiar tu moto. Aunque parece solo estética, no es así. La salud de tu moto también depende de cuán limpia la mantengas. Y es que, al lavarla, le quitamos cualquier resto de suciedad que pudiera perjudicar su funcionamiento.

Desconecta la batería ya que es uno de los elementos que más sufre cuando no usamos la moto. Si se queda sin carga durante mucho tiempo, puede que se vuelva inutilizable. Por eso, recuerda que es importante desconectarla; o bien, desmontarla por completo, si no la vamos a usar durante un largo periodo.

moto parada

Limpiar y engrasar la cadena. Aunque es una rutina que entra dentro del mantenimiento que debes hacerle a la moto, es conveniente que engrases la cadena de manera generosa para evitar que no se oxide y se mantenga en condiciones óptimas. De vez en cuando, si pasas cerca de tu moto, se recomienda que acciones la rueda trasera para que no se bloquee por estar estática durante mucho tiempo.

Engrasar cables de control, manetas, etc. Con ello, evitaremos la aparición de óxido y hacemos que la moto se conserve mejor. Es recomendable hacerlo cada vez que se lava el vehículo para que se mantenga también el movimiento suave de las piezas.

Libera peso de los neumáticos. Si tu moto va a estar todo el verano guardada en el garaje, lo ideal es que liberes el peso de sus neumáticos. Puedes utilizar un caballete para evitar que se deformen. Si no dispones de uno, puedes hinchar las ruedas con un bar más de lo que recomienda el fabricante para que el neumático no roce tanto el suelo y se estropee.

Deja el depósito de gasolina lleno. Así, evitarás que se oxide el interior. Eso sí, si vas a tenerla parada durante un largo tiempo, recuerda que la gasolina también caduca. Se identifica por el olor. Si es así, tendrás que vaciar el depósito y aclararlo en varias ocasiones con gasolina nueva.

Cubrir la salida del silenciador para evitar que entre humedad y se oxide su interior. Podemos taparla simplemente con un plástico.

Deja los cilindros bien lubricados si es que la moto va a estar parada un largo periodo. Se recomienda poner una cucharadita de aceite en ellos y desmontar las bujías. Además, es recomendable mover la rueda trasera para que se cubran las paredes de los cilindros y no haya corrosión.

Aplicar vaselina en los cromados o las superficies metálicas.  Esta medida solo es recomendable si, como en el caso anterior, se tratara de un periodo largo de inactividad. De esta manera, también se evita que se corroan estos componentes.

Una vez realizados estos pasos, cúbrela con una funda, lona o, en su defecto, una sábana. Así, evitaremos que acumule suciedad y polvo durante el tiempo en que no la vamos a utilizar. Ten en cuenta que el material con el que tapes la moto no debe ser en ningún caso plástico.

No es recomendable dejar parada tu moto mucho tiempo, pero si sigues estas recomendaciones, cuando termine el verano y vuelvas a necesitarla, la encontrarás como nueva y preparada para la temporada de invierno. Eso sí, no olvides ponerla en marcha siempre que puedas. Así, activarás distintos componentes y evitarás que se dañen. ¡Feliz verano!

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