Las tendencias globales y regionales de las tasas impositivas de hacienda por PwC

Existe casi unanimidad sobre la necesidad de revisar los sistemas tributarios que rigen en los distintos países, al haberse quedado “obsoletos” por no haber evolucionado suficientemente para dar respuesta a los retos que representa una economía globalizada. Así se desprende del Informe Paying Taxes 2014 (para consultar la edición del año anterior haz click en Paying taxes 2013), que ha elaborado PwC y el Banco Mundial.

“Poner al día los regímenes fiscales en el mundo no será un proceso sencillo, pero no hacer nada no es una opción”, indica el informe. El criterio general es que hay que reformar los sistemas tributarios y una de las tendencias que puede orientarnos sobre por dónde pueden ir los cambios es la sustitución progresiva de los impuestos directos por indirectos.

“El aumento de la base de tributación de las empresas a cambio de rebajar el tipo general del impuesto de sociedades o el incremento de la colaboración entre los estados en la lucha contra el fraude fiscal, para mejorar la gestión y administración de los impuestos”, son otras de las tendencias que se observan en los nuevos sistemas tributarios. El informe también pide una reflexión sobre “la estructura de ciertos impuestos, para mejorar la competitividad, ganar en simplicidad  y combatir eficazmente el fraude”.

Lo cierto es que las tendencias son muy distintas según las regiones. Así, en la Unión Europea, como en los países que integran la Asociación Europea de Libre Comercio, la mayor parte de la carga fiscal de las empresas son las cotizaciones a la seguridad social.

Mientras, en las tres economías de Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México) los sistemas fiscales difieren, pero tienen en común la gran penetración de los pagos electrónicos. Si bajamos a América Central y Caribe, tienen un patrón similar al de la UE, y es que las compañías emplean más tiempo al pago de las cotizaciones a la seguridad social que el que dedican a hacer frente a sus impuestos. En concreto, dedican más del doble de tiempo a lo primero. Siguiendo con el análisis geográfico, en América del Sur cambia la tendencia, pues allí se invierten más horas a cumplir con las obligaciones fiscales.

Saltando a Asia, se observa que las economías han emprendido las mayores reformas fiscales y han logrado reducir el tiempo dedicado a estar al día con Hacienda, así como el número de pagos. Además, los países de esta región han logrado la mayor caída de carga tributaria después de Oriente Medio. Respecto a esta última región, es de destacar que cuenta con los sistemas fiscales menos exigentes.

En Asia Pacífico los impuestos sobre los beneficios empresariales representan el gran peso de la carga tributaria, y no tanto el pago de las cotizaciones sociales. Y no nos olvidemos de África, que tiene la carga tributaria más alta para las empresas y no se ha logrado extender el uso de medios electrónicos para el pago de impuestos.

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