Qué colchones elegir para un mejor descanso

Si tu colchón se ha quedado obsoleto y tu descanso diario no es el adecuado, ha llegado el momento de adquirir uno nuevo. Antes de ir a la tienda y de volverte loco con los diferentes tipos de colchones que existen, conviene informarse y tener una idea clara de qué es lo que te hace falta para dormir a pierna suelta. No escatimes en tu inversión: el lugar sobre el que pasas siete horas de media al día merece ser de la mejor calidad. Tu cuerpo te lo agradecerá.

IKEA_colchones
El núcleo del colchón, el que determina la firmeza del mismo, puede ser de cuatro materiales: muelles, látex, viscoelástico o de espuma de alta densidad. En primer lugar, los de látex son una buena solución para disfrutar de dulces sueños, al tratarse de un material (natural o sintético) que se adapta a tu cuerpo, te arropa en invierno y no te da calor en verano. En IKEA, por ejemplo, puedes encontrar un amplio surtido en venta de colchones. Además, si no cumple tus expectativas, lo puedes devolver antes de 120 días.

El colchón viscoelástico, el más demandado en los últimos años, fue diseñado para uso terapéutico pero sus buenos resultados lo han transformado en un colchón  de uso diario, ya que es un material que no genera ni frío ni calor y se adapta totalmente a la anatomía de cada persona. Son los más recomendados para camas de matrimonio, ya que cada zona del colchón es independiente y los movimientos en un lado son imperceptibles en el otro.

Los clásicos colchones de muelles, si bien han perdido popularidad en los últimos años, pueden ser una buena elección si los materiales que los constituyen son de primera calidad. Además, son los que más firmeza presentan. En el caso de los muelles, estos deberán ser de acero con el fin de que aguanten bien el paso del tiempo, mientras que el látex, la lana y el algodón serán los principales materiales de recubrimiento.

Aunque dormir sobre la superficie idónea es fundamental, no debes olvidar una serie de pautas que harán que tu descanso sea el adecuado. Por ejemplo, hay que evitar cenas copiosas y es conveniente ventilar la habitación a diario. Asimismo, es recomendable llevar una vida saludable, hacer ejercicio con frecuencia y relajarse antes de tomar contacto con la cama: la lectura es una actividad muy recomendable antes de disfrutar de dulces sueños.

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