¿Cómo hacer compatibles un huerto urbano y nuestra alergia?

huerto alergiaEn las sociedades modernas la mayoría de las personas vive en ciudades, por lo que su contacto con la naturaleza suele ser bastante escaso. Por esta y otras razones, se han desarrollado costumbres como la de los huertos urbanos, que aprovechan pequeños rincones de las casas para “poner un poco de verde” a la vida.

A pesar de que se trata de espacios reducidos, en estos huertos se puede plantar diversas especies frutales, como el plátano y ciertas variedades de avellana y de limón, junto con hortalizas como la cebolla, la patata o el cacahuete. También tienen cabida algunas plantas aromáticas, como la melisa o el laurel.

Cultivando en la ciudad

Los beneficios que ofrece esta tendencia a quienes la practican son muchos. Por ejemplo, constituye una sana vía de escape a la rutina, lo que lleva a reducir y a mejorar la calidad de vida. Además, tienen un alto valor pedagógico para los niños, ya que permite explicar de una forma palpable conceptos como el de “ciclo vital” junto con la manera en que la naturaleza mantiene la cadena de la vida a través de la polinización o de la bipartición. Por último, tener un huerto urbano proporcionará alimentos sanos y nutritivos, con mayor calidad de los que se pueden encontrar en los supermercados.

Sin embargo, pese a todas las ventajas, existen algunos inconvenientes vinculados a los huertos urbanos que tienen que ver con las alergias. En estos casos, el nivel de polen que puede entrar en contacto con los humanos es considerable y por ello hay que tomar ciertas medidas para poder seguir disfrutando de la huerta en casa sin que uno de los miembros de la familia se vea afectado por un cuadro alérgico.

Una de los aspectos a tener en cuenta es el sexo de las plantas y hortalizas que se cultivan. Son los machos los que producen más polen, por lo que si padecemos alergia, conviene utilizar brotes hembra. A menos polen, también habrá menos insectos que se sientan atraídos, lo que evita la aparición de avispas, abejas o abejorros.

Otros alérgenos que pueden proliferar en estos ambientes son los ácaros y los hongos, ya que al regar generamos humedad, requisito necesario para la reproducción de estos seres vivos. Una forma de evitarlo es instalar un sistema de ventilación que renueve el aire y/o utilizar sistemas de purificación como los que ofrece Filterqueen (más información en su twitter). Con estas acciones estaremos cuidando, de paso, nuestras plantas ya que así disminuye el riesgo de que ciertas enfermedades ataques a sus hojas o frutos.

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