¿Cómo saber si se está en un fichero de morosidad?

Estar en un fichero de morosos o registro de impagados sin saberlo es algo más habitual de lo que parece. Con la llegada de la crisis, el número de personas registradas en ellos ha aumentado de manera ostensible, aunque en muchos casos se da la circunstancia de que figuran, por error, personas que no tienen deudas. Según la última Memoria de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), la mayoría de solicitudes de cancelación de datos registradas durante 2012 afectaban a los ficheros de entidades de crédito y solvencia patrimonial.

fichero mororos

Los alrededor de 4.000 registros de impagados o ficheros de morosidad que existen en España están contemplados por la Ley de Protección de Datos (LOPD). Para que el nombre de un particular o de una persona jurídica figure en uno de ellos basta con que el acreedor comunique la deuda al gestor del fichero en cuestión, aunque se deben dar una serie de condiciones para proceder a tal inscripción. Una de ellas es que la deuda sea cierta, vencida, comprobable y que el impago esté en vigor.

De igual manera, el plazo máximo es de seis años. Es decir, se podrá incluir a una persona física o jurídica en un fichero de morosos siempre que no haya transcurrido ese plazo desde que se produjo el impago de la deuda o el vencimiento de la obligación. Además, antes de la inscripción en el fichero, el acreedor debe haber efectuado un requerimiento de pago al cual no haya respondido el deudor.

Inscripción en el fichero después del cuarto mes

Y como colofón, la inscripción en el registro se realizará siempre que no exista una prueba documental que anule cualquiera de las condiciones anteriores. Por otro lado, sólo se puede realizar una inscripción en un fichero de morosidad a partir del cuarto mes de impago.

Algunos de los registros más conocidos son la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF-EQUIFAX), Experian Bureau de Crédito, Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI), el Registro de Incidencias Judiciales y Reclamaciones de Organismos Públicos o la Central de Información de Riesgos del Banco de España (Cirbe), que funciona como un fichero de información crediticia, más que como un registro de morosos.

Toda aquella persona física o jurídica que inscriba a un deudor en un registro de morosos debe notificar al interesado dicha inscripción en un plazo que no debe exceder los 30 días a través de correo certificado o burofax. Este procedimiento se debe seguir siempre que se inscriba una nueva deuda, ya que ésta se tratará de manera independiente a las anteriores que pudiera tener el mismo acreedor.

En estas notificaciones se debe informar al supuesto moroso de sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición (ARCO), de acuerdo con la LOPD.. El interesado en cancelar sus datos de un registro siempre habrá de acreditar con documentación que la deuda ya no existe.

Si el responsable del fichero no responde en un plazo de 10 días o si la respuesta no satisface al que realiza la petición, se puede acudir a la AEPD y formular una reclamación. Y es que estar en un fichero de morosos puede suponer más que un problema a la hora de conseguir financiación. Más si se tiene en cuenta que, con frecuencia, la inclusión en estos registros es por pequeñas deudas con compañías de servicios, como telefónicas o de energía.

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