Para qué sirve el ácido glicólico y cómo se usa

En el mundo de la cosmética, el ácido glicólico es uno de los activos más efectivos para combatir el acné, las pieles grasas, las primeras líneas de expresión y las arrugas, todo ello gracias a sus excepcionales propiedades exfoliantes.

No existen los milagros, pero sí los tratamientos que ayudan a acercarse a ellos. A éstos contribuye un ingrediente natural denominado ácido glicólico, presente en muchos productos como limpiadoras, cremas hidratantes y exfoliantes.

Procede de la caña de azúcar (es, por tanto, un ácido frutal) y tiene numerosas aplicaciones cosméticas, especialmente las que sirven para tratar manchas en la piel, acné y primeras arrugas. Entre otros beneficios, también ayuda a acelerar el proceso de exfoliación de la piel y permite eliminar células muertas.

piel sensible

Los porcentajes de concentración del ácido glicólico determinan el uso que se le dará. El PH (grado de acidez) de este activo es de 2,5, y está disponible en concentraciones que van desde el 10 hasta el 70%. Hasta un 10% está especialmente indicado para el tratamiento de primeras arrugas, ya que en esa concentración tiene carácter hidratante. En cuanto se supera esa concentración las propiedades del ácido glicólico son exfoliantes, pero por lo general no conviene que un producto no profesional supere el 20% para que no se produzca ningún tipo de reacción.

Las propiedades del ácido glicólico no acaban aquí. Combinado con otros principios activos, se convierte en un excelente tratamiento antiedad. Por ejemplo, con el ácido salicílico está indicado para combatir las pieles grasas y el acné, mientras que con la vitamina C ayuda a mejorar el aspecto de las pieles envejecidas o con arrugas.

Cómo funciona el ácido glicólico

El ácido glicólico, como hemos señalado, es un principio activo con aplicaciones exfoliantes, fundamentalmente, gracias a su bajo PH. Se trata de un ingrediente de origen natural muy ácido, pero que consigue ser al mismo tiempo muy soluble, de tal forma que es capaz de atravesar las capas dañadas de la piel y arrastrar las células muertas. Al eliminar la capa superior de la piel surge así una nueva piel sana menos grasa o tendente al acné. Por este motivo, cuando se lava la cara con el producto que contiene ácido glicólico, este deja una dermis más lisa, suave y con aspecto juvenil.

Consejos de utilización de productos con ácido glicólico

Muchas mujeres, al realizar su rutina de belleza, aplican las cremas de manera incorrecta, en círculos y realizando masajes demasiado vigorosos en el rostro, que lo único que consiguen es contribuir al descolgamiento de la piel y no ayudan a que el producto penetre correctamente.

Los especialistas recomiendan tomar un poco de producto en la yema de los dedos y frotar suavemente las palmas de las manos para adecuar la temperatura del producto a la del cuerpo. A continuación, se debe aplicar la crema con las manos desde la nariz hasta las orejas, a ambos lados de la frente y en toques suaves bajo la barbilla. Con estos consejos no sólo se consigue una correcta aplicación del producto, sino también cuidar la firmeza de la piel.

Es posible que cuando te apliques productos que contengan concentraciones de ácido glicólico notes, si tienes una piel muy sensible, un cierto picor. Se trata de una reacción muy poco común, pero para prevenir riesgos, antes de extender la crema por la cara aplica un poco de producto en una zona pequeña. Si después de utilizarlo observas que tu piel está enrojecida o irritada, acude a tu dermatólogo para que te aconseje la mejor manera de proceder.

El ácido glicólico también se emplea como activo en leches limpiadoras. Debido a sus propiedades exfoliantes, si tu piel es delicada o clara, puede tender a ser algo más sensible al sol, por lo que no olvides aplicarte un protector solar antes de salir de casa.

 

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