¿Cómo prevenir los riesgos laborales?

La prevención de los riesgos laborales es uno de los temas que más preocupan a organismos y empresas. Aunque seguro que has oído hablar mucho de ello puesto que no es un asunto en absoluto nuevo, nunca es tarde para saber qué significa y qué actividades podemos aplicar para prevenir los daños que pueden estar ocasionados por el desarrollo dprevencion-riesgos-laboralese un trabajo concreto.

Para aproximarnos mejor al concepto, empezaremos por definirlo. Se denomina riesgo laboral a todo aquel aspecto del trabajo que tiene la potencialidad de causar un daño. La prevención de riesgos laborales es la disciplina que busca promover la seguridad y salud de los trabajadores y que pueden involucrarla identificación, evaluación y control de los peligros y riesgos vinculados a un proceso productivo.

Recomendaciones para prevenir los riesgos laborales

Aunque se trata de un ámbito que en nuestro país tiene una historia de más de 100 años, la denominación corresponde a la Ley 31/1995 del 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales que desarrolla el artículo 40.2 de la Constitución Española. Ésta encomienda a los poderes públicos, como uno de los principios rectores de la política social y económica, velar por la seguridad e higiene en el trabajo.

En el mundo laboral, donde existen multitud de tipos de empresas, hay también distintos riesgos laborales como son los físico-químicos, biológicos, los psicosociales, los ergonómicos, los químicos y los físicos.

Evaluar los posibles riesgos e incumplimientos que pueden estar sucediendo en los distintos puestos de trabajo de una organización es necesario para una correcta evaluación de los riesgos laborales. De esta manera, es importante también eliminar los que sean evitables y también minimizar los no evitables con el fin de tener un ambiente de trabajo adecuado y seguro.

Para conseguir eliminar o minimizar los riesgos laborales debemos tener en cuenta esta lista de recomendaciones:

– Guardar los productos químicos inflamables por separado. No deben trasvasarse y los recipientes deben estar herméticamente cerrados. Cuando tengamos que manipularlos, debemos hacerlo con equipos de protección adecuados.

– Evitar que los trabajadores manipulen aparatos eléctricos en mal estado y aquellos que estén en contacto con el agua. Además, se debe contar con un extintor que el trabajador debe saber usar.

– Verificar que todos los trabajadores cuenten con una silla adecuada y el resto de herramientas ergonómicas. Además, se les debe informar de la postura adecuada y de que cambiarla frecuentemente es fundamental.

– Si los trabajadores manipulan cargas, se debe asegurar que los trabajadores utilicen equipos adecuados. Es importante que se informe, por ejemplo, que para levantar las cajas del suelo se debe hacer con las rodillas y las caderas flexionadas y los pies firmemente apoyados en el suelo y ligeramente separados.

– Evitar resbalones, caídas en altura o quemaduras, riesgos generales todos a cualquier tipo de actividad. Para evitarlos el suelo deberá estar libre de obstáculos y no ser resbaladizos. Además, todos los espacios deberán estar correctamente iluminados.

Asimismo, con el fin de disminuir la incidencia y gravedad de los siniestros laborales, las empresas tienen que disponer en el trabajo de los siguientes dispositivos: Dotaciones y local para primeros auxilios, equipo de protección individual, señalización de seguridad, servicios higiénicos y locales de descanso, protección contra incendios, vías y salidas de evacuación, alumbrado de emergencia y, por último, limpieza, orden y mantenimiento de los centros de trabajo.

Para conocer todos los detalles de la Ley, podéis consultarla en la edición digital del BOE, donde encontrarás además del texto original, las últimas actualizaciones.

Fuente Aegon Seguros.

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